Nos hacemos a nosotros mismos. La IDENTIDAD
La identidad
personal, entendida como individualidad (para diferenciarla del individualismo
insolidario de las sociedades contemporáneas) supone un proceso dinámico, ya
que a lo largo de la vida los elementos que la configuran pueden ir
modificándose. Puede parecer paradójico que en ese proceso de construcción de
la identidad personal se dé un movimiento hacia la separación (es decir, hacia
la independencia y la individuación), pero al mismo tiempo se necesite a los
otros. Para que el proceso de individuación sea verdaderamente humanizador y
emancipador, es necesario un proyecto educativo en el que el sujeto se implique
en la construcción social y cultural de su personalidad moral.
Cada persona va
construyendo, de forma paulatina, mediante múltiples interacciones con sus
semejantes en entornos complejos y plurales lo que denominamos una identidad
personal.
NOS HACEMOS PERSONAS CON OTRAS PERSONAS
Recapitulemos. No existe propiamente sujeto, identidad personal, sin los otros, los cuales contribuyen de manera decisiva a su propia configuración. De sus relaciones con la comunidad, la persona toma modos de ser y estilos de hacer, desarrolla unas capacidades e inhibe otras, en suma, forma su identidad.
Somos animales
simbólicos, es decir, seres capaces de innovar y de crear; es por ello que han
ido aumentando las posibilidades de acción racional, de los individuos y de la
especie, gracias a esas grandes capacidades de aprendizaje.
ENTONCES... vayamos a la definición de identidad
¿Qué aprendemos con este video?

